jueves, 13 de noviembre de 2008

Días de lluvia

El cielo de Barcelona suele padecer de polución. Una perceptible, respirable y casi palmable atmósfera de gases llamemosle grises (por el color que tienen) no hacen el paseo demasiado agradable. Pero en contra están los días de lluvia.

Me gustan los días de lluvia, en Barcelona, en Lepe o en Pekín. La lluvia limpia y purifica, riega los campos, da vida a los ríos, nutre los mares, y alimenta de vida. Ayer por la noche llovía fuerte en Barcelona y hoy el cielo nos ha regalado su plenitud azul, su cara más inmaculada, su aire límpido y unos escasos pero muy agradecidos rayos de sol.

Que llueva, que llueva.

1 comentario:

Rocio dijo...

yo soy como tú, me encantan los días lluviosos y de tormentas, lo único que temo es cuando se va la luz pero bueno nuestros antepasados vivieron con candiles y velas y no pasaba nada.
Me alegra que puedas disfrutar de esos paisajes que nos regala la naturaleza de vez en cuando.Por aquí luce el sol todos los días pero hace fresquito y hay bastante humedad.

un besazo leperooooo