sábado, 16 de enero de 2010

Taxis

Hoy me quiero quejar de una cosa de la que creo que nunca nadie se ha quejado, y me parece injusto que sea así. El tema que me ocupa son los taxis, y no me quejo por lo típico: son unos abusones, te llevan por el camino más largo, si pueden apurar para pasar un semáforo aminoran para pararse, etc. Bueno, esas cosas también me rebientan bastante aunque admito que en Barcelona existen los taxistas más honrados que yo he conocido, para sinvergüenzas los de Sevilla.

Pero de lo que me quejo es de la compra-venta de licencias. Resulta que para ser taxista necesitas una licencia municipal, una concesión pública para ejercer esa actividad económica: ok. Lo que no entiendo es que una vez que dispones de esa concesión puedas vendérsela a un tercero y hacer así negocio con ello; pero ¿vamos a ver? Igual peco de ignorante con el tema, pero si uno quiere dejar de ser taxista entiendo que el procedimiento debería ser devolver esa licencia al ayuntamiento de turno y volver a asignarla siguiendo un procedimiento abierto y público.


¿Por qué nunca nadie ha hablado de este tema? No lo entiendo, y menos que la autoridad lo consienta porque al final supongo que es dinero que nos están estafando a todos, un privelegio del que disponen unos pocos y encima con el que pueden especular. Después se quejan de la flota de taxis pirata... ¡ay! En fin.

3 comentarios:

Mirko dijo...

Las personas que tienen una licencia de taxi, por hache o por be, la tienen porque se han arriesgado.

En muchos casos, cuando el gobierno libraba las licencias en forma gratuita, han sido los que han invertido en un vehículo nuevo. Son los empresarios que han creído en el negocio y se han arriesgado. Son los que han estado ahí cuando no era negocio. Su fondo de comercio, esa llave, ese ganar una licitación, tiene un valor monetario en cualquier economía.

Muchos otros taxistas han llegado al ramo invirtiendo, pero al comprar la licencia. El precio de la licencia no es para especular generalmente, es para resarcir. Lo mismo que cuando alguien vende un kiosco, una panadería, etc. No lo van a hacer gratis. Dejar ese negocio implica renunciar a una entrada de dinero segura, lo que se hace únicamente a cambio de otro dinero.

Si un taxista quiere dejar de ser taxista, vende su licencia (al precio que fija el mercado) y con ese dinero, por ejemplo, compra el fondo de comercio de otra actividad. ¿O después de 20 años de trabajar (y de haber invertido su dinero también comprando la licencia) el señor debe dejar el taxi "gratis"?

Tu blog, si tuviera un millón de visitas por día, también tendría un valor monetario (aunque vos no hayas puesto un peso en él), y no te gustaría que nadie te dijera que lo tenés que dejar gratis. Si pudieras, si hubiera alguien interesado en obtener esa posición, lo venderías.

El padrón de licencias está cerrado, es cierto, pero también están regulados en cuanto al precio. Es sencillo: el gobierno se encarga de que los taxistas no se llenen los bolsillos cuando la época es buena (a través de un precio fijo), pero se encarga también de protegerlos.

Antes de cuestionar las cosas, hay que pensar y entender por qué son como son.

Jaime.................... Morales.................... García.................... dijo...

Gracias por tus extensas explicaciones Mirko, he entendido ciertos puntos que no me quedaban claro, pero sigo estando en desacuerdo con la idea base de que ciertos negocios que son de licencia pública, después se pasen y se traspasen obteniendo beneficio a cambio. Si mañana mismo dejo de trabajar dejo de cobrar, es así de sencillo, no le puedo vender mi puesto de trabajo a alguien.

Mirko dijo...

La diferencia es que es un negocio, no un trabajo.

El trabajo es un salario contra una carga horaria. Sin riesgos. Al retirarse no le dan una suma, pero sí tiene un fondo de retiro asegurado.

El negocio requiere un empresario que se arriesgue, que ponga dinero, que tome decisiones, que invierta, etc. Si el auto se rompe, este hombre no trabaja y no recibe dinero.

Si la municipalidad le diera el auto, se hiciera cargo de pagarle las cargas sociales, obra social, etc. y por su cuenta corrieran multas, reparaciones del vehículo, etc. y tuviera un salario fijo (independientemente de que haya podido trabajar o no). Entonces sí, sería un empleado, y lo único que obtendría si se retira es una pensión. Pero no es el caso.