sábado, 30 de agosto de 2008

mi espacio

Hoy he abierto mis maletas, tengo mi ropa dispuesta en un armario, cuento con mi propio cuarto, mi propio espacio... y creo que en este mes y medio he llegado a la conclusión de que ésto es una necesidad más del ser humano (que a Maslow se le olvidó a añadir en su famosa pirámide).

La necesidad del espacio propio. Aunque suene a pijería es verdad, que tener aunque sea un mínimo donde estés tú contigo mismo y tengas tus cosas a tu antojo se me presenta como fundamental. Creo que de aquí puede ser que nazca esa obsesión del ser humano por la propiedad, porque... ¿por qué motivo llegó un día un homo sapiens y dijo... esta tierra es mía? ¿con qué clase de sensación de impunidad se creó la propiedad privada? ¿se puede vallar el mar? Ese homo sapiens tenía una necesidad de espacio, que es una cosa que de por sí y tras estudiadas teorías científicas se relaciona con el tiempo. Está claro que hubo un momento en que necesitamos nuestra propia morada, y la convicción de que esa morada permaneciese siendo nuestra aunque ya dejásemos de existir, si no... ¿quién inventó la herencia? ¿por qué cuando alguien muere sus bienes no vuelven a ser de todos? ¿de dónde se tomó?

Bueno, al caso, por fin tengo mi pequeño cuarto en algún rincón de está alocada y cosmopolita Barcelona, ha costado, ha tardado, pero ha llegado... esa es otra bonita lección con la que me quedo.

2 comentarios:

paloma dijo...

pero bueno jaime!!!... Por fin. A ver si me das una llamadita y me cuentas, no?.
Tengo ganas de hablar contigo... Cambios, cambios.

Besos

Cafe Meletti dijo...

No hay nada que se agradezca más que un rinconcito donde apartarte del mundo en determinados momentos. Tener un espacio es esencial para descansar, reflexionar y donde poder ser uno mismo en estado puro, sin los escudos y capas con los que muchas veces salimos al exterior.

Aunque a veces no te comente, te sigo leyendo, que lo sepas! No tengo Internet en casa y en el trabajo de vez en cuando me pego una escapadita a ver cómo te va por estas tierras lejanas.

Un abrazo!