martes, 25 de noviembre de 2008

Reflexiones de autobús

Los trayectos en autobús son terriblemente aburridos, pero al menos dan la oportunidad de pensar.

Yo siempre he considerado que pensar demasiado es contraproducente, ¿por qué? Porque si piensas te haces preguntas, si te haces preguntas necesitas respuestas y si no las encuentras te agobias. Si piensas te planteas cosas, cosas tuyas, de los demás, del mundo,... y eso es duro. No todo el mundo está preparado para plantearse cosas.

Por ello triunfan tanto los programas del corazón o Gran Hermano (oigan, que yo los veo ¡eh! y no se me caen los anillos por admitirlo). En este país gusta el cotilleo, no nos rasguemos las vestiduras ni esgrimamos un doble discurso. Pero yo creo que la razón base es esa, nos ayuda a no pensar este tipo de programas, o al menos pensamos en otros, en los problemas de otros y no en los nuestros propios.

Porque antes es titular los líos familiares de los Janeiro o la ruptura de Pe y Bardem que lo felizmente casada que está Belén Esteban (eso dice ella). No interesa lo bien que van las cosas sino quién tiene un problema.

En fin, los trayectos del autobús son muy aburridos, fíjense cuanto que me dio por pensar todo esto.

8 comentarios:

Rocio dijo...

nunca habia pensado lo que cuentas en el primer parrafo y me estoy dando cuenta que tienes toda la razon...pufff!!

una vez mas me has servido de gran ayuda con tus post.gracias amore

Anónimo dijo...

jaime es nuestra naturaleza y a la vez nuestro sino preguntarnos cosas y te lo digo yo que veo la vida sentado en silla de ruedas y me pregunto y cuestiono casi todo.nuestras preguntas interiores nos cambian todos los dias y por eso amamos, sentimos y todo.gracias por esta entrada hno. yo tambien me pregunto lo mismo que tu!abrazos

Anónimo dijo...

perdona jaime soy adolfo eñ anonimo delpost anterior.abrazos

manolo g. dijo...

Jaime, en esta ocasión estoy en desacuerdo contigo: me encantan los viajes en autobús, sobre todo par imaginarme la historias individuales de todos los que en él se montan, y se bajan. y si de camino escucho alguna conversación ajena, pues mejor que mejor!

Jaime Morales dijo...

jajaja, Ya manolo, eso está bien si es esporádicamente. Pero si coges el mismo autobús cada día al final estás harto de la vida de tus acompañantes.

Adolfo, sabía sin duda que eras tú, tu estilo es inconfundible. Gracias

Rocío... tu si que me emocionas.

Anónimo dijo...

gracias jaime!abrzos adolfo

A psichedelic strange creature dijo...

jajaja de acuerdo y en desacuerdo, los viajes en autobus si son buenos, no cuando te pones a pensar si no , solo ver el exterior y observar a las personas e imaginarte como un paris j´t aime de todos ellos y si, es horrible no encontrar respuestas, pero es mas emocionante aun, cuando encuentras esa respuesta.
saludos

Cafe Meletti dijo...

¿Existe alguien que aguantara pensando sobre sí mismo todo el día? Muchas veces cuando llegas a casa lo único que te apetece es desconectar, olvidarte de todo y vegetar sobre el sofá. Para eso los cotilleos o ver a las supernenas rajando de Iván son únicos. Eso sí, tampoco conviene abusar ;)

Saludos Jaime