Le dedico este post a la virgen del rocío, no es que yo sea muy creyente, pero un amigo que tengo por ahí lo hubiese visto claro: hay señales, simplemente hay que saber verlas e interpretarlas. Yo estaba en la aldea del Rocío cuando me llamaron de la Generalitat de Catalunya para ofrecerme una entrevista para una suplencia en un centro de menores dependiente de la Direcció de atenció a l´infancia y l´adolèscencia (me tengo que ir acostumbrando a escribir en catalán).
Ni corto ni perezoso me embarqué en la aventura, cogí mi avión y me planté en la capital catalana a tentar a la suerte. Mi entrevistador, un hombre que peina canas y acumula mucha experiencia, no me paraba de repetir al final de la misma que había tenido mucha suerte, que en menos de 24 horas que llevaba en la ciudad ya tenía un trabajo, y no cualquier trabajo la verdad, he apuntado alto y he conseguido derribar la manzana. En cualquier caso no discuto que me ha acompañado la suerte, pero tampoco me cabe duda de que la suerte es para quien la busca y la desea, para quien arriesga, para quien como yo lo deja todo por un sueño, por unos objetivos en la vida y apuesta sin miedo a perder, quizá porque tampoco tenía mucho que perder.
No obstante, para no ser desagradecido, apartir de ahora miraré a la Virgen del Rocío con otros ojos, le debo una, aunque haya sido simplemente haber recibido esa llamada en su aldea, es una señal ¿no? Como se suele decir, "llegar y besar el santo".