Mostrando entradas con la etiqueta personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta personal. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de enero de 2012

Estoy

Estoy nervioso, impaciente, ausente y presente. alegre y triste, inquieto y tranquilo, estoy hecho un saco de sentimientos descontrolados. Pero sobre todo estoy ilusionado, como un niño que estrena zapatos nuevos. 

El mundo es de los valientes, de aquellos que arriesgan, de aquellos que simplemente VIVEN en mayúsculas y han aprendido que la vida es un sendero lleno de emociones que hay que saber disfrutar. 

Voy a vivir mi vida, una vez más, porque es la que tengo, la única que voy a VIVIR, la única oportunidad que tengo para experimentar, para equivocarme y volver a empezar. Estoy feliz porque he reconectado con mi YO más salvaje y a mi vida se avecinan cambios que me harán sentir de nuevo el viento fuerte chocando en mi cara, mientras el mar no me pide nada a cambio.

sábado, 9 de abril de 2011

Así se siente abril

Hacía muchos meses que no me paseaba por mi blog a dejar ciertas impresiones. Esta bitácora personal me ha traído muchas satisfacciones, pero desde que opté por abrirme también una bitácora profesional y otra de mi programa de radio, esta hermana mayor se ha quedado un poco abandonada.

Lo cierto es que siempre me quedarán cosas por contar, siempre tendré ganas de explicarle al mundo de una manera íntima pero a voces lo que siento, lo que me pasa por la mente, las cosas que me preocupan, los pensamientos que acechan y los miedos a los que me enfrento. Esto es inteligencia precochinada.

Desde que tengo este blog, hace ya unos años, nunca he contado el porqué de su título, porqué decidí llamarlo inteligencia precochinada pero supongo que es fácil intuir porqué. La realidad es que en mi primer año de Universidad, cuando estudiaba Turismo en Sevilla, pasaba mucho tiempo en el piso de mi primo y de mi amigo Pepe Paco. Allí hacíamos de todas las locuras, entre ellas había dos que nos gustaban especialmente: la oüija y comer cosas precocinadas: pizzas, patatas fritas congeladas, nuggets, calamares rebozados, salchichas... cenas abundantes en grasas saturadas que saturaban nuestros estómagos y a veces también nuestras mentes. 

De ahí surgió el concepto precochinado, de ahí el concepto de que la inteligencia, los pensamientos, en definitiva: las ideas; también pueden ser precocinadas. En una sociedad como la nuestra en la que ser oveja negra e ir a contracorriente está muy censurado, más vale ajustarte a ciertos pensamientos comunes e ideas preestablecidas, formar parte de la inteligencia precocinada o estarás condenado a padecer hambra, desnutrición y ser un raro "vegetariano" que no come de la carne de la ignorancia.

Para no dejar de comer carne, sin hacerle ascos al pesacado, yo prefiero todo lo precochinado, que la comida, en cualquier caso, ya me la cocino yo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Historia de Huelva

Hace ya un tiempo, cuando trabajaba en Viladecans... encontré por la escuela este libro con título tan sugerente. Está hecho a modo de cómic, fue editado y sufragado por la Fundación "El Monte" ahora ya reconvertida en Cajasol y seguramente paso muchos días de tristeza reculído en cualquier estantería. Cosas de la vida cuando estaban a punto de deshacerse de él apareció ante mí y decidí que debía permanecer conmigo. Hojearlo es un placer, y no tiene precio.


sábado, 30 de octubre de 2010

La hija del Vidriero

Hace unos años que grabamos este video, un fin de semana cualquiera que si no hubiese sido por estas imágenes hubiese quedado en el olvido y precisamente ahora, precisamente hoy lo evoco y lo recuerdo con muchísimo cariño y mucha nostalgia. Porque es más que un video, porque significa un momento, una etapa, una amistad, un paisaje y mis raíces. Gracias a Rocío por regalarme este momento:


lunes, 18 de octubre de 2010

Arroz con Bacalao

Cuando yo llegué a Barcelona, hace ya más de dos años y ciertos meses, días y horas que van pasando inexorablemente unas tras otra habían muchas cosas que yo no me podía imaginar.

En ese momento fue una decisión de riesgo, una carta a la que me lo apostaba todo. En Huelva ya había establecido mi vida después de haber rulado antes por el mundo y descubrir que sin ser chovinista mi tierra era lo mejor que había visto nunca. Ahí estaban mis mejores amigos, la gente más auténtica que nunca he conocido, los paisajes más absorventes, los sueños que vuelan más alto, los cielos más azules, tenía un trabajo precioso en la emisora de la radio de la Universidad de Huelva, no paraba de hacer cosas que me reportaban placer y satisfacción en todos los ámbitos de mi vida y aun así, me faltaba algo.

Uno con el tiempo (después de un tiempo) descubre que la felicidad no está en cosas ajenas, ni lo que uno busca de la vida lo va a encontrar en cualquier otro lugar del mundo, simplemente está en tí, dentro de lo más profundo de tu ser, la felicidad la construyes o la alejas de tu vida tú mismo. Simplemente con el tiempo lo aprendí y cada día soy más feliz, no porque haga unas cosas u otras, no porque conozca a unos o a otros, no porque tenga ciertas cosas o no, simplemente lo soy porque cada día me conozco mejor, porque cada día me llevo mejor conmigo mismo, porque cada vez el cielo me parece más ancho y limpio y yo soy capaz de atravesarlo en vuelos rasantes.

Aquí en Barcelona viví algunas de las mejores cosas que me han pasado, conocí algunas de las personas que más quiero, redescubrí a mi primo del alma pero también me me sucedieron algunos de los capítulos más oscuros de mi corta existencia. Como dice un amigo: "no vivir intensamente no es vivir, solo es existir". Lo importante es permanecer receptivo para poder entender y leer todos los mensajes que la vida nos quiere transmitir. 

Por lo que vendrá, siempre estoy dispuesto a levantar mi copa, brindar, y continuar VIVIENDO

viernes, 8 de octubre de 2010

150 Entradas

Esta es la 150 vez que me siento delante de estas teclas o de cualquier otras y comparto un poco de mí con todos vosotros. Desde que comencé a escribir este blog mi vida ha dado muchos giros, el mundo ha dado algunas vueltas y bastantes cosas han sucedido a mi alrededor, algunas muy buenas, otras no tantas y otras malas, pero como dijo el sabio: ¡seguimos vivos! y hemos de aprovecharlo.

Este blog nació cuando yo aún vivía en Huelva y cuando yo en realidad aún no sabía que era un blog, fue creado cuando no sabía ni de que hablar, años después me sigue pasando lo mismo ;), vio la luz en un momento en el que no tenía claro a que me dedicaría ni que acabaría estudiando Comunicación Audiovisual.

Desde que por primera vez tuviesemos internet en casa cuando yo tenía unos 14 o 15 años todo ha cambiado mucho, aquel primer contacto con la red supuso una ventana abierta al mundo que me permitió soñar más de lo que ya lo hacía, relacionarme con gente que no estaba a mi alcance, ver fotos o videos de sitios que nunca había visitado, admirar arte que nunca había contemplado.

Supongo que hoy en día en nuestra sociedad, quien más y quien menos, tiene algo que agradecer a internet, al multimedia, a las nuevas tecnologías, más de una vez gracias a ellas nos hemos sentido acompañados, hemos reído, hemos ligado, hemos hecho amigos, hemos reído y muchas también, nos hemos frustrado.

En este post con el que llego a los 150 quería desearle feliz cumpleaños a mi blog, y de alguna manera agradecer a los que algún día fueron haciendo posible que todos hoy nos podamos sentir un poco más libres porque podemos opinar, expresar, compartir, criticar y decir lo que nos viene en gana.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Fresas de Lepe

Lepe es conocido en toda España y medio mundo por los chistes, lo sé, pero desde hace unos años y cada vez más también por las fresas. No sólo de fresas vive Lepe, pero la verdad que en los años 90 hubo un "boom" de este producto y todos los campos de mi pueblo se llenaron de mares de plástico que acogían los invernaderos en donde se cultivaba el preciado "oro rojo". Con este sobrenombre fue llamada la fruta durante mucho tiempo en la zona, porque la verdad que mucha gente, muchos camperos se forraron con la fresa.

Hoy en día la cosa ha decaído un poco, y Lepe ya no sólo cultiva fresas sino muchas otras cosas, sin embargo el resto de pueblos de la provincia si que han recogido el testigo y son ellos los que ahora copan el mercado nacional con su producto, pueblos como Palos o Moguer son máximos exportadores de fresas. Pero nunca serán como las de Lepe. En Lepe crecen las mejores, por eso las que venden en el Mercadona son de ahí.

Hubo una época en la que en ningún súper o frutería de mi pueblo se podían comprar fresas, no por nada, no las vendían porque... ¿para qué? Yo me percaté de ello un año que vino una profesora interina a impartir economía al instituto y nos dijo que le llamaba la atención que en el "pueblo de las fresas" no se pudieran comprar fresas en sus tiendas. Y llevaba razón, casi todo el mundo en el pueblo tenía fresas, o un familiar con fresas, o un conocido con campos de fresa, en ninguna casa faltaban fresas así que ¿para qué comprarlas fuera?

Mi abuelo y mi tio sin ir más lejos tenían un campo de fresas que explotaron durante muchos años, hasta que mi tio decidió que ya no era rentable la plantación. Yo me he criado entre los liños, jugando con mi hermano y con mis primos, saboreando ese preciado fruto recién cogido de la mata y sintiéndo el profundo perfume que emerge de su mata, he comido fresas hasta aborrecerlas. Con mi hermano jugábamos a la "guerra de fresas", ambos vestíamos camisetas blancas y nos lanzábamos desde la distancia frutos que ya hubiesen caído al suelo por estar demasiado maduros, al impacto con la ropa quedaba manchada de rojo intenso, como si fuese sangre y mucho antes de que inventasen aquello del "paintball" mi hermano y yo ya jugábamos a dispararnos oro rojo y determinar quien había sido el perdedor en base a quién más manchas tuviese en la ropa

sábado, 1 de mayo de 2010

Bea no está


Bea se fue esta mañana, a las 10.00am, no muy temprano pero hoy es el día del trabajador y además es sábado. Bea ha sido mi compañera de piso desde que llegué a Barcelona hace casi dos años pero ha significado mucho más que eso. Es la persona que siempre estaba en casa cuando yo llegaba, en la que me he apoyado en innumerables ocasiones, con la que me he ido de fiesta a pesar de la disparidad de nuestros gustos, a la que le he confesado muchos secretos y con la que he viajado a Marruecos. Con ella he reído y he llorado.

Hoy se ha ido, comienza su aventura en solitario en otra casa para ella sola. Desde que yo la conocí hasta ahora ha hecho una gran evolución y sé que está preparada para dar este salto. No estoy triste, porque ella sigue en Barcelona y yo también y aunque es obvio admitir que no nos seguiremos viendo ni hablando con la misma frecuencia yo sé que he conocido a una persona en la que voy a poder confiar siempre.

Bea es justa, neutral, tiene carácter, divertida, pragmática y luchadora, una superviviente urbana que ha vivido mil aventuras sobre el asfalto de barcelona y te las cuenta con un cigarrillo liado en la boca como si fuera cualquier anécdota más. Bea sabe muchas cosas pero nunca presume saber de nada.

Hoy se ha ido una parte de mi y su recuerdo siempre quedará en esta casa. Te deseo lo mejor. Te quiero.

miércoles, 28 de abril de 2010

Yáiza

Yáiza es la persona que más me ha influido los últimos meses. No la conozco personalmente, no tengo el gusto, vivió en la imaginación de mi autor favorito hace más de 25 años pero a mi me ha trastocado mi mundo. Es la protagonista de una trilogía escrita por Alberto Vázquez Figueroa y publicada justo un año antes de que yo naciera. Justo ahora esos libros vinieron a caer en mis manos.

Siempre me gustó leer, cuando era pequeño la escasa pero cuidada biblioteca que mi madre se habia esforzado, se esforzaba y se esfuerza por agrandar me servía como via de escape a todas mis fantasías e ilusiones. A través de la lectura experimentaba todo aquello que me estaba negado por otras vías. Fui un niño tímido, me costaba socializarme y mi pueblo constituía para mi un pequeño universo en el que mi mundo se hacía mucho más grande que todo aquello que me rodeaba. Devoraba libros, más que libros historias que llenaban mi cabeza de utopías y sueños irrealizables, de aventuras y viajes en el tiempo o en el espacio.

Cuando crecí cambió mi carácter, y también mi hábito. Ya no leo tanto como cuando era niño, pero cuando lo necesito, quiero evadirme, necesito una historia que me aleje de la realidad y me transporte a otras paralelas acudo siempre a él, a mi autor favorito, porque sé que cualquiera de sus libros es garantía de éxito, se que me van a gustar, y sé que me va a contar y aportar algo que no tenía y que no sabía.

Mi padre siempre me había hablado de sus historias, y me lo recomendaba: lee a Alberto Vázquez Figueroa. Pero yo siempre fui un tránsfuga de los consejos o indicaciones de mi padre, sobre todo durante mi adolescencia. Todo lo que viniese de su parte lo vivía como una agresión o una indicación fuera de lugar o de mi interés. Gracias a dios he crecido, en muchos aspectos y eso me ha hecho valorar lo inmensamente sabio que es mi padre en todo lo que él sabe porque ha aprendido en una gran universidad: la vida y el mar, y eso (he llegado a la conclusión) te enseña mucho más que todas las facultades del mundo.

Los mejores momentos de mi vida siempre han sido junto al mar y cuando he necesitado medicina para el alma ha sido siempre éste quien me la ha proporcionado. Por eso sé que mi padre sabe mucho de la vida, porque sabe mucho del mar. Y por eso me enganché tanto a la historia de Yaiza porque me sentí profundamente conectado a una parte de mí que quizá no conozco pero la siento; que tiene que ver con mis antepasados y con el mar.

Porque Yaiza es la chica que tiene la cualidad de "atraer a los peces, calmar a las bestias y agradar a los muertos"

viernes, 26 de marzo de 2010

Invitro

Estos días ando muy liado. Mi compañera Anna García Cuartero y yo estamos preparando el rodaje de nuestro próximo corto que se titulará Invitro. Es un guión escrito por mi hermano y que me hace mucha ilusión llevar a cabo, será una de las cosas más colaborativas que haya hecho nunca con él, jeje. Bueno, en realidad no es cierto, cuando hacíamos el programa de radio juntos en Uniradio también hubo mucha colaboración.

Preparar un rodaje es harto complicado, ¿qué os voy a contar? Los actores, las cámaras, las luces, las localizaciones, el atrezzo,... Pero engancha, es el primer proyecto audiovisual serio que saco adelante sin otra motivación que el amor al arte (que no es poco). Esta vez no hay nota de asignatura que juzgue nuestro trabajo, tan sólo la opinión de los que tengáis a bien visionarlo.

Espero que si todo va bien, sea pronto.

martes, 16 de marzo de 2010

Asinne

Cuando yo estudiaba educación social... (da la sensación de que hayan pasado siglos desde aquello) mi futuro laboral era para mí toda una incógina. Mi amigo Carmelo siempre me decía que estaba estudiando "pa irme directamente al paro" y yo no se lo negaba en ningún momento porque no tenía la más mínima idea de si acabaría trabajando o no ni en qué.

Por aquellos días en clase y en según qué asignaturas siempre surgian los debates oportunos entre compañeros en los que todos exponíamos un poco nuestras preferencias con respecto al grupo poblacional o colectivo con el que nos gustaría trabajar. Yo siempre me manejaba entre varios, pero sobre todo uno de mis favoritos era el gitano.

El pueblo gitano siempre me ha merecido mucho respeto y admiración, a pesar de todos los tópicos y prejuicios que se ciernen sobre él, pero sobre todo lo que les envuelve me parece que pesa más una condición de la que cada vez más gente carece: son auténticos. La primera gitana con la que tuve ocasión de tratar más íntimamente se llamaba Isabel y participaba en el taller de teatro de mi pueblo junto conmigo y otra gente que nos gustaba "la farándula", allí ibamos a pasarlo bien cada noche de lunes y miércoles durante dos horas y desfogábamos todo nuestro stress. Un día alguien le preguntó a la Isa si se iba a vestir de gitana para la romería y ella contestó: "yo me vestiré de faralaes, porque de gitana ya voy vestía to los días joía por culo!". Cuanta razón llevaba.

Desde ayer mismo soy educador social de un Centro Abierto en un pueblo de las afueras de Barcelona en un barrio deprimido y caracterizado por una población gitana bastante representativa. El 100% de lo niños que atiende ese centro son gitanos.

Asinne es la forma en la que me han enseñado que dicen así. Yo ya les estoy enseñando a decir cosas en andalú. Y nada, asinne de bien que estoy con ellos

viernes, 12 de marzo de 2010

Aerosmith

Yo y mi hermano siempre peleábamos muchísimo, pero cuando digo peleas no me refiero a simples discusiones, si no a palizas a ostia limpia en las que él siempre tenía las de ganar por su superioridad de edad (me saca seis años y medio) y con ello de fuerza. Yo tenía muchos cojones y me cabreaba de manera descomunal, perdía totalmente el control y en más de alguna ocasión pensé en hacer locuras. Pero esos días pasaron.

Nuestros días comenzaron a mejorar sustancialmente cuando él se fue a estudiar a Sevilla y yo me quedé sólo en Lepe con toda la casa para mí. El solía venir los fines de semana pero ya no había tanto tiempo para tirarnos trastos a la cabeza aunque aún así alguna que otra pelea perpetrábamos, creo más por la añoranza que nos producía el haber dejado de tenerlas que por motivos reales como antaño.

Mi hermano y yo siempre fuimos la noche y el día, la antítesis el uno del otro y casi nunca hemos sido capaz de ponernos de acuerdo en nada. Con la música nos pasaba un poco igual, a él le gustaban principalmente grupos musicales ochenteros americanos como U2, R.E.M o AC/DC de los que yo ni tan sólo podía entender que decían sus letras. En contra me gustaban ciertos artistas de los que algunos me vergüenza admitir aunque otros no están tan mal.

Aún así mi hermano, como buen hermano mayor, logró ejercer cierta influencia en mí y hoy día algunos de mis artistas o grupos favoritos lo son porque él me los enseñó, como en el caso de Amaral o Elefantes. También es el caso de Aerosmith, aún recuerdo cuando mi hermano me enseñó por primera vez el videoclip de Crazy en el que salían dos tías que estaban muy buenas, no sé si pretendía que por esa vía me gustara el grupo pero lo cierto es que lo consiguió y ese tema se convirtió en una de mis canciones favoritas.

Hace unos días llegó a mí la noticia de que Aerosmith tocaría en Barcelona, inmediata e irremediablemente pensé en mi hermano y la ilusión que me hace ir junto a él a este concierto, sobre todo después de haber ido juntos al de U2. Le llamé, hecho insólito porque nunca nos llamamos, somos así de desprendidos.


Y lo tuvimos claro desde el primer segundo: "Pilla las entradas" "no sé que pasará de aquí a allá pero a ese concierto tenemos que ir"

miércoles, 10 de marzo de 2010

Mi primera Moto

Cuando tenía 14 años recuerdo que me dio la neura de las motos, supongo que es algo que lleva aparejado la edad pero a mi me entraron unas ganas locas por tener una moto. En aquella época mucha de la gente que iba conmigo al instituto llevaba una, en la mayoría de los casos la famosísima Aprillia SONIC. No sé si aún hoy día siguen fabricando ese modelo de motos pero por esos días causaba furor. A mi eso me daba igual, yo quería una moto y no me importaba tampoco demasiado el modelo.

Entonces, los chicos de mi edad solían conseguir su moto básicamente de dos maneras: quitándose del instituto y yéndose a trabajar de peón de albañil o sacando buenísimas notas y agradando muchísimo a sus padres. Yo que siempre fui un niño responsable pensé que la segunda vía sería la mía pero no coló, mi madre me dijo que "nanai de la china" y yo lloraba, porque ¡claro! No podía entender que niñatos de tres al cuarto se esforzaran tan sólo un trimestre por llevarlo todo aprobado a casa y obtener su deseada moto por reyes y yo que llevaba toda la vida esforzándome y sacando buenas notas me la negaban. El argumento de mi madre siempre fue el mismo: "me dan miedo, y cuando tengas 18 años te pagaremos el carnet, verás como te alegras". Yo pensaba: de aquí a que lleguen los 18...

La cuestión es que llegaron, y me alegré, muchísimo además porque pienso que si hubiese tenido una moto en aquel entonces me hubiese distraido mucho del instituto, de mis clases y de mis deberes y no hubiese llegado quizá a donde estoy ahora, pero eso son conjeturas, nunca se sabe. Cuando cumplí los 18 me apunté a una autoescuela en mi barrio de Sevilla: Autoescuela Tiro de Línea, y ahí me saqué el teórico, luego las prácticas las hice en Huelva con la Autoescuela Salmerón, lepera de pro.

Desde que empecé a conducir y más aún cuando tomé soltura con el coche nunca más se me pasó por la cabeza tener una moto, ¿para qué? ¡El coche era una maravilla! Podías trasladarte a cualquier parte y dentro siempre ibas calentito en invierno y fresquito en verano. Mi madre me dejaba su Toyota Corolla cada vez que yo lo necesitaba y no me podía quejar.

Más tarde recalé en Barcelona, y claro, aquí ni coche ni moto. No me quejo, porque en el año y medio aproximadamente que llevo aquí he ido y vuelto de todas partes a las que he necesitado en transporte público (cosa que en Huelva es más o menos imposible) pero sin embargo he echado mucho de menos mi propio vehículo con el que poder moverme y reducir tiempos. Aquí llegó el momento de volver a decidir: ¿coche o moto? Esta vez la moto ha ganado la partida, después de 10 años que se me antojara por primera vez ¿quien me iba a decir que acabaría comprando mi propio ciclomotor con el dinero que yo mismo he ganado?

Y lo más importante, aún sigo aprobando y a veces sacando buenas notas. Os presento a mi nueva Honda Dylan 125

viernes, 26 de febrero de 2010

Goretti y la Azotea


Goretti es mi compañera de piso en Barcelona. Es de Biescas, aquel pueblo de Huesca que sufrió una desgraciada riada hace más de 10 años donde murieron mucha gente. Bueno, es triste un pueblo sea recordado y conocido por eso, prefiero como en el caso de Lepe que sea conocido por chistes. Ella es una chica guapa, activa, muy ilusionada siempre en todo lo que hace, poseedora de un gran positivismo y vitalidad, pero siempre le digo que no se saca todo el partido que podría, ella dice que se siente ridícula.

Hoy conseguimos entre su madre y yo que se calzara unos tacones y posara para mí. Este es el resultado. Enhorabuena Goretti, estás guapísima.


sábado, 20 de febrero de 2010

Meknés


Meknés es una ciudad de Marruecos, una de las principales y más turísticas que ha saltado hoy a la palestra en los telediarios porque una de sus mezquitas más emblemáticas se ha derrumbado matando a más te 30 personas mientras se disponían al rezo.

Justo la semana pasa estaba yo en Marruecos, y es curioso cómo cuando conoces algo nuevo parece que todo el mundo habla también de lo mismo. Evidentemente es una sensación subjetiva, tú estás más pendiente de todo lo relacionado con aquello que has conocido recientemente porque te muestras más interesado y receptivo.

Justo esta tarde también en Antena.neox han emitido uno de esos programas tipo "españoles en el mundo" que se llama Mamá, tú no mires! y relataban la vida de algunos becarios españoles que se han ido a hacer prácticas a Marruecos. Estaban encantados.

Lo ocurrido en Meknés me apena muchísimo. Marruecos es un país que me ha sorprendido muy positivamente, he desmontado muchos tópicos y también he podido construir los mios propios, pero sobre todo me quedo con la valoración de que sus gentes no merecen nada malo porque ellos dan todo lo bueno que tienen a quienes les visitan.

Anímense! son nuestros vecinos. ¡VISITEN MARRUECOS!

sábado, 16 de enero de 2010

Taxis

Hoy me quiero quejar de una cosa de la que creo que nunca nadie se ha quejado, y me parece injusto que sea así. El tema que me ocupa son los taxis, y no me quejo por lo típico: son unos abusones, te llevan por el camino más largo, si pueden apurar para pasar un semáforo aminoran para pararse, etc. Bueno, esas cosas también me rebientan bastante aunque admito que en Barcelona existen los taxistas más honrados que yo he conocido, para sinvergüenzas los de Sevilla.

Pero de lo que me quejo es de la compra-venta de licencias. Resulta que para ser taxista necesitas una licencia municipal, una concesión pública para ejercer esa actividad económica: ok. Lo que no entiendo es que una vez que dispones de esa concesión puedas vendérsela a un tercero y hacer así negocio con ello; pero ¿vamos a ver? Igual peco de ignorante con el tema, pero si uno quiere dejar de ser taxista entiendo que el procedimiento debería ser devolver esa licencia al ayuntamiento de turno y volver a asignarla siguiendo un procedimiento abierto y público.


¿Por qué nunca nadie ha hablado de este tema? No lo entiendo, y menos que la autoridad lo consienta porque al final supongo que es dinero que nos están estafando a todos, un privelegio del que disponen unos pocos y encima con el que pueden especular. Después se quejan de la flota de taxis pirata... ¡ay! En fin.

miércoles, 13 de enero de 2010

Ventanas

Desde la ventana de la biblioteca de Mundet se ve Montjuïc, eso si te quedas sentado en la silla desde la que ahora mismo escribo; si te levantas y te acercas unos pasos, tienes ante ti un paisaje maravilloso con toda Barcelona a tus pies: el mar mediterráneo, la Sagrada Familia, la Torre Agbar, y otros monumentos destacan sobre la fisonomía de la ciudad, especial y característica. Desde la "zona alta" de Barcelona se tiene el privilegio de contemplar dicha estampa.

Cuando no me concentro demasiado en mis estudios, que suele ser demasiado a menudo, me gusta evadirme y mirar las ventanas suele ser mi afición favorita cuando te encuentras atado simbólicamente a una silla. Las ventanas son maravillosas, son esos marcos abiertos al mundo que te permiten soñar, viajar, volar... Las hay más grandes y más pequeñas, de cristales transparentes o translúcidos, que muestran paisajes bellos o feos... pero son ventanas y creo que siempre invitan a la reflexión.

Te puedes quedar mirando a través de ellas durante horas si realmente no tienes otra cosa que hacer y te aburres. Me imagino a las princesas del medievo, recluidas en sus ostentosos castillos, sin poder mezclarse con el vulgo y mirando por la ventana, soñando otros mundos a través de su ventana.

Hasta hoy nunca lo había pensado, pero el mundo es mejor cuantas más ventanas te rodean.

sábado, 9 de enero de 2010

¿Educar?

Como muchos sabéis hace unos meses que trabajo en un centro de menores. No es el primer centro de menores en el que trabajo, pero bueno, si resulta muy diferente de la otra experiencia que tuve en el verano de 2008. Si bien el centro en el que trabajo ahora me resulta más hogar, se intenta que los niños que viven aquí y que tienen la desgracia de no poder vivir con sus familias al menos tengan algo lo más parecido a un hogar posible, dentro de sus limitaciones.

Ser educador es muy complicado, la verdad que cuando estudiaba la carrera ya me lo imaginaba pero me sentí siempre con mucha confianza de poder ser un buen profesional. Supongo que es como ser padre (haciendo esta reflexión se me viene a la mente mi amiga Paloma); puedes creer que estás muy preparado y que sabrás enfrentarte a todas las situaciones pero después está la realidad, cruda y dura. La educación es un concepto complejo y una materia difícil de asimilar y aplicar. Me imagino que como educador puedo decir que trabajo en dos planos: uno el de los hábitos y las rutinas y el que más complicado me resulta: las emociones.

Los hábitos y las rutinas no son del todo difíciles de trabajar, es todo aquello que nuestras madres nos decían: no andes descalzo por la casa porque te vas a resfriar, a poner la mesa, haz la cama, ahora toca siesta, ahora toca parque, ahora toca deberes, ahora toca, ahora toca... Es mandar sin más y simplemente porque hay una inercia que te lleva a seguir ese camino, el de la "normalidad", aquella en la que todos hemos vivido y pretendemos que vivan los demás, empezando por los más pequeños claro que al fin y al cabo se trata de que reproduzcan todo lo que en nuestro día aprendimos. Lo cual es muy paradójico, porque yo recuerdo de pequeño cuanto odiaba los convencionalismos sociales, que hubiera que hacer cosas simplemente porque tocaba, o hacerlas de determinada manera simplemente porque todo el mundo lo hacia así, y especialmente recuerdo cuanto odiaba que me mandaran ponerme zapatos pues estar descalzo para mí era sinónimo de felicidad. Pero al final todos acabamos pasando por el aro, y hoy me descubro a mi mismo intentando inculcar en los niños todos aquellos hábitos y rutinas que sin yo darme cuenta y a pesar de lo que los odié, aprendí.

Y me di cuenta de una cosa, al final lo que te enseñan en tu casa es lo mejor. Hace poco tuve una "discusión" con una compañera porque yo quería que los críos, nada más desayunar se fueran a vestir y se peinaran (aunque fuéramos a quedarnos en el centro) y ella consideraba que no, que mejor que se quedaran en pijama, que era como hogareño y que le inspiraba ternura... Inmediatamente pensé en mi madre, y el coraje que le daba que yo me estuviera todo el día en pijama, antes del almuerzo aún siendo fin de semana en mi casa había que vestirse. Efectivamente, ni yo ni ella teníamos más razón el uno sobre el otro sino que habíamos recibido educaciones distintas. Y pensé ¿esto te lo enseñan en la carrera? No, de esto nunca me hablaron, sólo de pedagogía trasnochada nada útil en los tiempos que corren (y que dudo que fuera útil alguna vez).

Y bueno, en segundo lugar está el plano afectivo. Como ya he comentado no es complicado andar poniendo normas y mandando a los críos que hagan cosas... no, si estos están bien y en sus cabales. Pero ¿qué pasa cuando un niño está deprimido y no sabes bien porqué? o ¿intuyes porqué pero es tan fuerte que no sabes como abordarlo? ¿qué estrategias educativas seguir cuando pierden el control? ¿Cuando la psicosis se apodera de ellos? Mi formación universitaria quizá iba más encaminada en esto que en lo anterior que he comentado y aún así resulta más complicado y complejo afrontarlo. En cientos de libros y manuales se manejan recetas y en todas partes cuecen habas pero que nadie me engañe, al final se aprende a base de palos.

martes, 15 de diciembre de 2009

El Patio de la Facultat

El edificio donde recibo clases de Comunicación Audiovisual se llama Levant. Fue un antiguo convento, eso creo, la fisonomía que tiene es parecida aunque no es muy antiguo. Tiene un patio central donde se respira calma y una fuente te permite relajarte con el lento e incesante rumor del agua. Os lo enseño: