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miércoles, 28 de abril de 2010

Yáiza

Yáiza es la persona que más me ha influido los últimos meses. No la conozco personalmente, no tengo el gusto, vivió en la imaginación de mi autor favorito hace más de 25 años pero a mi me ha trastocado mi mundo. Es la protagonista de una trilogía escrita por Alberto Vázquez Figueroa y publicada justo un año antes de que yo naciera. Justo ahora esos libros vinieron a caer en mis manos.

Siempre me gustó leer, cuando era pequeño la escasa pero cuidada biblioteca que mi madre se habia esforzado, se esforzaba y se esfuerza por agrandar me servía como via de escape a todas mis fantasías e ilusiones. A través de la lectura experimentaba todo aquello que me estaba negado por otras vías. Fui un niño tímido, me costaba socializarme y mi pueblo constituía para mi un pequeño universo en el que mi mundo se hacía mucho más grande que todo aquello que me rodeaba. Devoraba libros, más que libros historias que llenaban mi cabeza de utopías y sueños irrealizables, de aventuras y viajes en el tiempo o en el espacio.

Cuando crecí cambió mi carácter, y también mi hábito. Ya no leo tanto como cuando era niño, pero cuando lo necesito, quiero evadirme, necesito una historia que me aleje de la realidad y me transporte a otras paralelas acudo siempre a él, a mi autor favorito, porque sé que cualquiera de sus libros es garantía de éxito, se que me van a gustar, y sé que me va a contar y aportar algo que no tenía y que no sabía.

Mi padre siempre me había hablado de sus historias, y me lo recomendaba: lee a Alberto Vázquez Figueroa. Pero yo siempre fui un tránsfuga de los consejos o indicaciones de mi padre, sobre todo durante mi adolescencia. Todo lo que viniese de su parte lo vivía como una agresión o una indicación fuera de lugar o de mi interés. Gracias a dios he crecido, en muchos aspectos y eso me ha hecho valorar lo inmensamente sabio que es mi padre en todo lo que él sabe porque ha aprendido en una gran universidad: la vida y el mar, y eso (he llegado a la conclusión) te enseña mucho más que todas las facultades del mundo.

Los mejores momentos de mi vida siempre han sido junto al mar y cuando he necesitado medicina para el alma ha sido siempre éste quien me la ha proporcionado. Por eso sé que mi padre sabe mucho de la vida, porque sabe mucho del mar. Y por eso me enganché tanto a la historia de Yaiza porque me sentí profundamente conectado a una parte de mí que quizá no conozco pero la siento; que tiene que ver con mis antepasados y con el mar.

Porque Yaiza es la chica que tiene la cualidad de "atraer a los peces, calmar a las bestias y agradar a los muertos"

viernes, 26 de febrero de 2010

Goretti y la Azotea


Goretti es mi compañera de piso en Barcelona. Es de Biescas, aquel pueblo de Huesca que sufrió una desgraciada riada hace más de 10 años donde murieron mucha gente. Bueno, es triste un pueblo sea recordado y conocido por eso, prefiero como en el caso de Lepe que sea conocido por chistes. Ella es una chica guapa, activa, muy ilusionada siempre en todo lo que hace, poseedora de un gran positivismo y vitalidad, pero siempre le digo que no se saca todo el partido que podría, ella dice que se siente ridícula.

Hoy conseguimos entre su madre y yo que se calzara unos tacones y posara para mí. Este es el resultado. Enhorabuena Goretti, estás guapísima.


miércoles, 25 de noviembre de 2009

Exposició: L’anarquia del silenci. John Cage

John Cage es un personatge molt central, estudiat per differents disciplines amb una carrera molt prolífica. Als anys 30 en John Cage ja planteja que la mùsica en un futur dependrà de la tecnología quan ni tan sols existien les cassetes. Els seus primers moments ja són molt interessats per sons primitus adreçats cap a músiques africanes, amb objectes metàliques que semblen estris de cuina. El veritable trencament el produeix la seva obra als anys 40 amb una nova filosofia escénica amb la que posava la dansa i la mùsica a un mateix nivell, sense jerarquia donant-li més espai als ballarins i menys a la orquestra.

Cage es el primer que converteix el piano en un instrument que produeix sons manipulats, tot i que ja havien hagut altres creadors que havien treballat el concepte. L’any 44 es declara homosexual, s’enfronta a les seves pors i la seva música viu un moment trascendental. Aquesta nova obra no va ser entendre pel pùblic i això li produirà una crisi personal que li farà no parlar mai més sobre ell mateix.

En el camp de la pintura, Duchamp i Cage es van conèixer a Nova York als anys 40 i van col·laborar en diverses ocasions en la producció d’obres en que intervenien elements visuals, so i atzar. Cage va desenvolupar el seu model d’aletorietat independentment i des d’una disciplina del tot diferente de la de Duchamp, però haches últim mantenia una posició singular en relació amb la pràctica artística i les seves convencions que Cage va reconèixer a l’instant. Duchamp organitza una exposició sobre scaigs i en John Cage exposarà per primer cop una obra que combina dues disciplines: la mùsica (partitura) i la pintura.

Sonatas e Interludio es l’obra mestra que es va tocar amb el piano preparat. Aquesta es una obra intermedia entre night of danger i music of changes, en la que ja no parla d’ell mateix però parla de les emocions. Music of changes està inspirat a partir d’un joc d’atzar controlat xinés; el llibre dels canvis de I-Ching. A partir d’aquest llibre en Cage va dissenyar unes partitures que donaràn lloc a aquesta obra en la que l’autor ja no parla, la mùsica i els sons parlen per si mateix.

Es declarà als anys 60 mitjançant l’influencia d’haver estat a la Black Mountain com tecno-anarquista (confiança absoluta en la tecnología per acconseguir la veritable anarquia). Cage busca sempre que el pùblic sempre sigui un factor actiu i participant de l’espectacle.

Un altre moment molt important en aquests anys es que la Universitat d’Hardvard convida a Cage i allà descobreix una cambra insonora en la que s’hauria de sentir nomès silenci però ell la va criticar dient que no existia silenci absolut allà dins perquè el seu propi cor i cos van produir sorolls. Arribarà a la conclusió de que el silenci es un concepte però no una realitat. Des d’aleshores mai més paralará d’el silenci però si d’el silenci sonor i 4’33’’ es convertirá en el gran referent seu d’aquesta concepció.

Cage ja ni tan sols organitza el sons; simplement els hi dona duració i ells es produeixen i es distribuyesen per si mateix. Al llarg de la seva vida es produirà un procés de buidament, tant de la música com de la pintura. Als primers anys de la TV a Amèrica, en John Cage va aparéixer mots cops fent performances auditives amb la que mostra la seva obra i el seu concepte de soroll/silenci.

L’any 67 Cage acconsegueix un anacronismo brutal gràcies a que acconsegueix crear amb ordenador el só d’un claricordi. És un moment d’extrema importància per a ell en el que veurà feta realitat la seva idea de tecnología al Server de la música.

Bachanale (1940)

Aquesta es una de les seves obres referència de la seva activitat creativa dins d’un moment de transició. Sons rutinaris, repetitius, fins i tot monótons fan creure que hi ha algún tipus de persecució, una mena de búsqueda fins arribar a un punt de tranquilitat i assossec.

martes, 27 de octubre de 2009

Soy Ciclista

Una de mis pasiones es la bicicleta, desde siempre me ha encantado pedalear. Mi primera bici me la trajeron los Reyes cuando tenía 8 años, antes de la comunión; era verde y me sirvió para dos cosas básicamente: Para darme cuenta de que los Reyes Magos no existían y para descubrir mi pasión por los ciclos.

Lo primero se debió a que mi padre no supo ocultarse bien entre los coches cuando llamó al timbre para que yo abriera y dejó la bici en el portal. Lo segundo vino tras mis excusiones al campo, que más que excursiones por deporte eran excursiones por evasión. Cada tarde que hacía bueno estaba deseando salir del colegio y más tarde del instituto para montar mi bici nada más almorzar y salir a pedalear. Iba a todas partes: a El Terrón, a Islantilla, a La Redondela, al Puente de la Tabirona...

Para mí, más que viajes a otras partes, era un viaje hacia mi propio interior, en esas tardes aprendí a descubrirme a mí mismo, a conocerme mejor, a sincerarme en la intimidad de un bosque o a escuchar lo que la naturaleza tenía que decirme admirando la belleza límpida del mar mediante el rumor de sus olas incesantes. En todas esas tardes soñé, pensé, marqué mis metas, decidí que tipo de persona quería ser y empecé a transitar un camino que aún no he dejado de recorrer.

Desde que salí de mi pueblo con 18 años he echado muchísimo de menos esos momentos, casi sin darme cuenta había llegado a ese punto que siempre había deseado y por otro lado empezaba a echar de menos aquellos momentos en los que simplemente me dedicaba a pensar como iba a ser mi vida. Como siempre se dice, nos preocupamos demasiado en llegar a nuestros objetivos sin darnos cuenta de que lo importante es el camino.

Hace muchos años que no pedaleo, que no lo hago de la manera en la que lo hacía. Hoy vuelvo a tener bici, seguramente no me quedé extasiado entre las fachadas de Barcelona mientras pedaleo como lo hacía entre los árboles de la antigua vía del tren que, otrora, unía los pueblos de la costa de Huelva. Seguramente no será lo mismo, pero hoy me he dado cuenta de que hace unos años comencé un camino, y que aún sigo pedaleando por su senda, por eso me voy a dedicar a disfrutarlo.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Etiquetas

El verano está llegando a su fin, el periodo estival suele ser el favorito de mucha gente porque sirve para muchas cosas: viajar, descansar, ver a la familia, a los amigos, salir de marcha, algún que otro desfase y derroche. El verano da mucho de sí, y en estos días uno tiene ocasión de comprobarlo en sitios como facebook o tuenti, en los que brotan miles de fotos de unos y otros pasándolo en grande en la playa, de fiesta, de cenas, de piscina... Llegan las etiquetas.

Está claro que una nueva cultura: la digital y tecnológica, ha llegado a nuestras vidas y con ello un nuevo lenguaje. Ya a nadie se nos hace raro que nos digan: "He subido las fotos de València y te he etiquetado". Yo nunca he sido partidario de las etiquetas, normalmente las etiquetas van asociadas a determinados roles y cuando te cae algún sanbenito es dificil sacártelo. Pero por otro lado, a día de hoy es casi misión imposible no estar "etiquetado" en alguna parte, aunque obviamente estemos hablando de tipos diferentes de etiquetas.

Para mi ya es una evidencia que internet, el móvil, el mp3, las cámaras digitales y otros artilugios o artefactos digitales han cambiado nuestros hábitos, nuestras tendencias, nuestros gustos... nos hemos generalizado, hemos abarcado comunidades y con ello somos cada vez más colectivo, más grupo que seguimos una moda, o muchas. Hay una espiral irrevocable a conocernos todos entre todos. ¿Quien no se ha sorprendido de comprobar hace ya algunos años que el mundo es un pañuelo y que dos personas que conoces de cosas muy distintas resulta que también se conocen entre sí? Eso hoy día es pan nuestro de cada día, cuando agregamos a algún amigo o conocido a redes sociales de este tipo; resulta que él también conoce o tiene "agregado" a más de uno que tengas tú. Lo extraño es precisamente que no coincidais en ninguno.

Y siguiendo con el tema del lenguaje, el argot tecnológico... aquí por fin os "agrego" una nueva entrada después de unas vacaciones que necesitaba. Vengo con fuerza para hablar de muchos temas pero quería dedicarles este primer post post-verano a todas aquellas personas que sé que están pendientes y siempre me leen. Para ellos.

martes, 24 de febrero de 2009

Carnaval

Es el nombre del período de tres a cinco días que, para los católicos, preceden al comienzo de la Cuaresma y, principalmente, el de la fiesta popular que se celebra en tales días, que consiste en bailes de máscaras, disfraces, comparsas y otros regocijos bulliciosos.

Algunos antropólogos han dicho que el Carnaval es una fiesta de inversión social, en la que los pobres se sienten ricos y los poderosos trabajan al servicio de los habitantes de los barrios más pobres. De acuerdo con esta tesis, la inversión social funciona como una válvula de escape que alivia tensiones sociales y permite el mantenimiento del statu quo. Esto es particularmente verdadero en el Carnaval de Río de Janeiro, donde no es raro ver un empresario o un diplomático empujando un carro alegórico, desde lo alto del cual un favelado saluda majestuosamente al público, vestido de emperador romano o de dios griego.

El origen de la fiesta se remonta por lo menos a las celebraciones orgiásticas del Imperio Romano en honor de Baco y de Saturno, conocidas respectivamente como bacanales y saturnalias, pero aquí nos limitamos al origen de la palabra Carnaval, que se sitúa en la Edad Media en Italia, principalmente en Roma, Venecia, Florencia, Turín y Nápoles.

En español, Carnaval aparece ya en el Diccionario de Nebrija, en 1495, en el cual se define «Carnaval o carnes tollendas: carnis priuium» (privación de la carne).

En cuanto al origen de la palabra, los autores coinciden en señalar la palabra italiana carnevale, que proviene del antiguo carne levare (quitar la carne) porque después del Carnaval los católicos inician el período de Cuaresma, cuarenta días durante los cuales no se come carne. Confirma este origen el sinónimo español carnestolendas¸ del latín tollere (abandonar). Actualmente ha quedado descartada la seudoetimología fundada en el otro sentido de la palabra levare (confortar, consolar) con base en la cual se había afirmado durante mucho tiempo que carnevale o carne levare significaba 'confortar al cuerpo para prepararlo para la austeridad de la Cuaresma'. 


¡Hala! Ya sabeis: se acabó comer carne durante unos diitas

lunes, 8 de septiembre de 2008

compás

Estos días ando totalmente enfrascado en la lectura de un libro que me está gustando mucho, se llama "El tesorero de la catedral" de Luís Enrique Sánchez.

Es un libro que me gusta porque está ambientado en la Córdoba medieval, en un tiempo revuelto y confuso, donde la iglesia trataba imponer su hegemonía después de la reconquista, moros y judíos sufrían persecuciones y vejaciones, la población estaba extenuada de impuestos, y las intrigas de la corte así como una variada conjunción de intereses oscuros de la nobleza circundante aliñan todo el relato.

Pero una de las cosas que más me ha gustado del libro ha sido resolver un pequeño enigma que siempre había rodeado mi vida. Es un poco exagerado esto que voy a contar pero bueno. En mi pueblo, en Lepe, hay una calle que se llama Compás que coincide con la calle en la que se enclavaba lateralmente el antiguo convento de la localidad. Desgraciadamente este convento en los años 80 (tanto pop y emilio aragón en telecinco nos daño las neuronas, está claro) fue derruido y en su lugar hay construido un horrible bloque de pisos. La singularidad está en que yo nunca había sabido identificar a ciencia cierta porqué esa calle se llama compás, me parecía demasiado extravagante y falto de sentido que fuese a tenor del instrumento de dibujo, pero otra explicación no le encontraba. Hasta que en este libro, en más de una ocasión se habla del "compás del convento", he acudido a la RAE y he descubierto lo siguiente sobre la palabra:

2. m. Territorio o distrito señalado a un monasterio y casa de religión, en contorno o alrededor de la misma casa y monasterio.

3. m. Atrio o lonja de una iglesia o convento.


La respuesta siempre había estado ahí, en el diccionario. Ahora hay un enigma menos en mi vida.

martes, 17 de junio de 2008

objetos perdidos

A lo largo del camino se suelen perder muchas cosas, son daños colaterales de un ciclo que no podemos evitar: caminar, seguir, porque detrás de un pie viene el otro y así incansablemente hacemos un camino que discurre por un mundo a veces angosto y complicado, otras paradisiaco y placentero.


Todo el mundo debería tener derecho a que su camino sea alguna vez paradisiaco y placentero, al menos eso es lo que promete la biblia, lo que garantiza un dios de pacotilla al que nunca le hemos visto la cara pero dice de sí mismo ser omnipotente y omnipresente.

Lástima que acabó ahí, en la caja de objetos perdidos, justo como a veces perdemos nuestros sueños, nuestra ilusión, nuestra fuerza y nuestra fe... así al menos sabré dónde buscar


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